Estamos profundamente agradecidas de haber tenido en L’ASTILLERA a Vicky Belert.
Su paso por el taller ha sido mucho más que una formación técnica: ha sido un espacio de investigación, mirada y reflexión sobre la imagen dentro de la joyería contemporánea.
Durante el taller trabajamos la transmisión de imágenes aplicada a distintos materiales, explorando cómo una fotografía, un dibujo o un archivo visual puede transformarse al trasladarse a superficies diversas y convertirse en parte de una pieza de joyería. Vimos cómo la imagen deja de ser solo representación para convertirse en materia, en textura, en concepto.
Fue especialmente interesante entender los procesos técnicos —transferencias, pruebas, ajustes, errores y hallazgos— y cómo cada material responde de manera distinta. Algunas imágenes se transformaban sutilmente, otras se distorsionaban, otras aparecían casi como huellas. Y en ese diálogo entre control y azar surgieron piezas con mucha fuerza y personalidad.
Pero, más allá de la técnica, nos llevamos una manera de mirar:
la importancia del proceso, de la experimentación sin miedo y de permitir que el material también tome decisiones.
Gracias infinitas, Vicky, por compartir con tanta generosidad tu conocimiento, tu experiencia y tu sensibilidad. Y gracias a todas las que vinisteis por la energía, la implicación y las ganas de aprender y probar.
Seguimos construyendo un espacio donde el oficio, la investigación y la comunidad se encuentran.




























































