El último JJ en L’ASTILLERA llegó de la mano de Laia Rocher, también conocida como Choy. Una jornada muy especial que vivimos con mucha emoción y que volvió a recordarnos por qué abrimos este espacio.
Fue un encuentro especialmente bonito porque vinieron compañeros y compañeras de la escuela que están comenzando su camino en la joyería. Ver cómo se acercan, observan, preguntan y comparten nos reafirma en la importancia de generar espacios donde el oficio pueda vivirse de forma cercana y real.
También nos acompañaron muchos amigos, creando un ambiente cálido y lleno de energía. De esos días en los que el taller se transforma y se llena de conversación, de miradas curiosas y de conexiones.
Para nosotros es muy importante poder abrir el espacio expositivo del taller y dar visibilidad a la joyería contemporánea que se está haciendo en Valencia. Creemos en la necesidad de mostrar procesos, piezas y discursos, y de acercarlos a todo el mundo.
Gracias, Laia, por formar parte de L’ASTILLERA y por compartir tu trabajo con nosotros. Un trabajo delicado, muy bonito y profundamente conmovedor, que dejó huella en todos los que estuvimos allí.
Seguimos!











































